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Son alrededor de las 11.30 de la mañana y en una agencia de publicidad y diseño en la comuna de Las Condes, en Santiago de Chile,  alrededor de 180 personas apagan las pantallas de sus computadores, dejan en silencio sus celulares y se preparan para estar 20 minutos enfocados en su práctica de yoga, frente a sus escritorios.

Hace algunos meses que los trabajadores de la agencia de branding, diseño y comunicación Dittbotn & Unzueta, DYU, llevan a cabo el programa de Yoga en tu Oficina, Move, que ofrece Fundación YogaMedicina, en Chile, donde cada miércoles y viernes, a las 11.30 horas, se agrupa a los profesionales en diferentes equipos para que se puedan relajar, según reseña la revista América Economía.

A través de posturas, ejercicios de respiración y una meditación consciente, se intenta que los trabajadores puedan manejar el estrés y llevar adelante de forma positiva el resto del día. Se trata de un yoga que se adapta al espacio de trabajo mediante posturas de pie, en silla y apoyo en mesas.

La fundación que imparte este programa, implementa una metodología de yoga terapéutico llamado yoga medicina, y con Move financia los otros proyectos que van en beneficio de personas con cáncer y mujeres violentadas.

El salto hacia el yoga terapéutico

Claudia Peña, directora de la fundación, explica que en 2015 pasó de hacer clases tradicionales de Hatha Yoga, yoga tradicional, a trabajar también con personas que tuvieran diversas dolencias, tras la experiencia de hacerle clases a una paciente con leucemia.

Tras ese acercamiento, decidió investigar cómo el yoga se puede integrar como una terapia complementaria al tratamiento oncológico. En 2016 se crea formalmente la fundación YogaMedicina, con la que ha podido hacer clases a más de 100 personas con cáncer en Chile y a mujeres de un programa de violencia en Providencia, comuna de Santiago.

El programa Move, el tercero que ofrece la fundación, intenta aliviar el estrés laboral y el Síndrome del Burnout, el cual es conocido por ser un agotamiento mental y físico progresivo. Esta práctica ayuda a “liberar tensiones, recargar energía y vibrar alto todo el día, es decir, poder cambiar los pensamientos con que se llega a la oficina a través del lenguaje y la meditación».

La idea, dice Peña, es que sea un programa que colabore con el desarrollo organizacional, mejorando la empatía y entregando herramientas para el manejo del estrés, aumento de la motivación, concentración y disposición para el trabajo.

La profesora de yoga y directora de la fundación agrega que “los resultados se pueden ver en muy corto tiempo, porque al estar en la oficina 8 horas al día se empiezan a presentar dolores posturales y cervicales, además de molestias digestivas. La calidad del sueño suele ser mala por el estrés, pero a través del yoga se aprenden técnicas de respiración que ayudan a liberar la tensión”.

Una cultura organizacional de beneficios extras

Realizar yoga en la oficina parecer ser una de las varias iniciativas que están llevando a cabo por estos días algunas empresas, conscientes de que el sueldo no es suficiente y que se requieren de beneficios extras para mantener a los trabajadores contentos.

Un 40% de las grandes empresas en Chile ya adoptan esta medida, según Aron Conchester, director de RPO & Permanent Placement Adecco Chile.

El salario emocional, como le llaman, es todo lo no económico que obtiene el trabajador debido a su trabajo, con lo que se busca aumentar la productividad y generar desarrollo profesional y personal. De esta forma, el salario emocional vendría siendo la respuesta a una necesidad que crece al interior de las empresas, permitiéndoles ser más competitivos, ya que ante una propuesta de empleo externa, el colaborador analiza no sólo el sueldo, sino que también los beneficios que le otorga su actual empleador.

«Los propios empleados hacen publicidad de la empresa para los nuevos postulantes, lo que la sitúa como más atractiva en el mercado. Un trabajador contento, en general, es más eficiente. Hay apego por la marca y por los compañeros de trabajo», dice Conchester.

El yoga, entonces, es una de las actividades que se pueden llevar a cabo al interior de una empresa, como puede ser también el tener un horario flexible, acceso a clases online o convenios, por ejemplo.

A esto agrega Conchester, también se suman «el home office una o más veces a la semana, convenios con empresas que generen calidad de vida (gym, clínicas, tratamientos, apoyo a deportes específicos, apoyo legal y familiar), flexibilidad de jornada los días viernes, días adicionales de post natal para el papá, etc».

Esto queda patente en el ranking de Great Place to Work (GPTW), donde generar experiencias diarias, fue uno de los aspectos en las que deben trabajar las empresas para ser atractivas. De acuerdo al informe, para que una compañía tenga un buen ambiente laboral se debe enfocar en las relaciones diarias, donde haya confianza entre trabajadores y con los jefes, disfruten de sus labores y se sientan orgullosos de lo que hacen.

Claudia Peña, de YogaMedicina, apunta a que sus clases en las empresas benefician en todo nivel el ambiente de trabajo, pues se comienza de buena manera el día con solo esos escasos minutos. Con esta primera experiencia, ya ha notado cómo se derriban los prejuicios en torno al yoga y se abre un espacio donde llegan personas que no tenía mucho contacto con una disciplina física y mental.

“Ha sido un gran descubrimiento para ellos y hay mucha motivación. El programa tiene tres elementos y objetivos: la pausa en el escritorio, un espacio donde se realizan clases de yoga de una hora tras la jornada laboral y talleres una vez al mes o cada 15 días donde se profundiza en las técnicas que enseñamos. Es así como impartimos diversos talleres: introducción a la meditación, mindfulness con clientes, mindfulness en el trabajo, mindfulness familia, alimentación consciente, entre otros», dice.

Claudia Peña explica que a su juicio las empresas están cada vez más interesadas en contratar estos servicios, porque el estrés es a nivel general. “La gente se ha motivado porque notan como 20 minutos les cambia el día y cómo dos días cambian la semana”.

Conchester, de Adecco, explica que estp se verá más seguido en las empresas, porque de lo contrario se estarán alejando de las nuevas generaciones de profesionales, quienes buscan y exigen estos beneficios, y perdiendo oportunidad de innovar y competir. La clave, dicen consiste en «captar talento y no perderlo siendo coherente en relación a la cultura organizacional, las decisiones como compañía y el desarrollo que ofrece a la nueva generación. Todo eso asociado a un buen clima laboral y altos niveles de productividad, obviamente».